¿Cómo entender una red de identidad social?

Probablemente la idea de una red social de nuevo tipo te parezca increíble. Ya existe mucha variedad en ese campo: Facebook, Tinder y Twitter son bastante diferentes entre sí, sin mencionar siquiera apps tan poco comunes como Botnet, donde te adulan robots. ¿Cuál sería el factor sorpresa de una red de identidad social?

Para entender este concepto, vamos a explorar tres términos: identidad, red social e identidad social.

¿Qué entendemos cómo identidad?

La identidad es el conjunto de elementos que hacen al individuo distinguirse entre sus pares. El término se ha empleado desde distintos enfoques y disciplinas.

Desde el punto de vista legal, la identidad está respaldada con una serie de documentos. En dependencia del país, estos documentos pueden ser pasaportes, licencias de conducción, cédulas de identidad, documentos de seguridad social, etc.

Pero realmente los documentos legales no identifican a la persona en toda su individualidad. Esta forma de identificación se ciñe a los intereses de la autoridad que lo genera. O sea, reduce la condición humana y social a un grupo de campos: el nombre y los apellidos, el número de identidad, pasaporte o seguridad social, la fecha de nacimiento, el país y ciudad de residencia, la dirección del domicilio, etc.

Los documentos de identificación actuales son un recurso indispensable, pero la identidad va mucho más allá que la información disponible en un carnet o pasaporte.

La identidad podría relacionarse con un concepto psicológico: la autoconciencia. Según la filosofía descrita en el Diccionario Rosenthal y Rudin, el hombre no solo es un nombre y un conjunto de datos legales: es su relación con el mundo, su conducta, sus actos, pensamientos y sentimientos, sus deseos e intereses.

Una parte de nuestra identidad está online

En la actualidad, están siendo recogidas muchas facetas de cada persona, solo a través de su actuar online. Quizá el ejemplo más simple es que, haciendo búsquedas en Google, un usuario comunica a la compañía estadounidense sus gustos, aspiraciones e intereses.

Considerando la gran cantidad de datos que se pueden vincular a una persona en la sociedad digital, cada individuo ya cuenta con una identidad más abarcadora que un documento con algunos campos predeterminados. El único problema es que el usuario tiene escaso control sobre esta. Algo sin dudas absurdo en una sociedad libre.

¿Quién posee control sobre nuestra identidad online? Pues los dueños de los servicios que consumimos en Internet. Entre los cuales destacan las redes sociales.

¿Qué son las redes sociales?

En sociología, una red social es una estructura social compuesta por actores (individuos u organizaciones), sus vínculos y las interacciones entre estos.

En informática, una plataforma de red social no es algo demasiado distinto. Es un servicio online donde cada usuario alberga una parte de su identidad en forma de información personal y contenido propio. Además, brinda la posibilidad de una interacción social más allá del contacto físico y las barreras geográficas.

Las redes sociales y otros servicios online contribuyen a crear una identidad digital para cada individuo. Esta identidad se deriva de una gestión de los datos personales que responde a los beneficios de la compañía. Pero no siempre sucede de manera comprensible para el usuario, quien es el legítimo dueño de la información.

¿Cómo logran las empresas tecnológicas comprometer a las personas en un acuerdo así? Crean atractivas funcionalidades que llaman a los usuarios a permanecer activos en su plataforma, garantizando una óptima recaudación de datos que les permita sacar provecho de ello.

Individuo, identidad y sociedad virtual

Un tema imprescindible para fundamentar la formación de identidades virtuales es el aporte social. Muchos preguntarán: si los datos personales representan un conjunto de información que individualiza a cada persona, ¿por qué son las redes sociales virtuales uno de los mejores escenarios para acogerlas? A este punto, resulta imprescindible considerar la influencia de la sociedad en los seres humanos.

Según la psicología, cada persona posee 3 “yo”:

  • El primero sería lo que cada persona opina sobre sí mismo.
  • El segundo sería lo que los demás opinan sobre esa persona.
  • El tercero sería lo que el individuo cree que los demás opinan sobre él.

Luego de analizar estos tres aspectos, resulta obvio que un aspecto primordial en la identidad de una persona está determinado por la sociedad.

¿Qué es la identidad social?

La identidad de cada individuo es construida por sus semejantes, y a la vez cada persona contribuye a definir a otros. Todas las personas poseen una identidad determinada por la sociedad a la cual se integra.

El investigador Henri Tajfel define la identidad social como la esencia misma de los grupos sociales. Las personas categorizan a otras, ubicándolas como parte de un conjunto determinado de individuos. Para lograr esa categoría, se basan en ciertos aspectos relacionados con el otro: por ejemplo, origen, formación o intereses. Muchas veces, en esta percepción influyen aspectos tan subjetivos como la autoestima o los estereotipos.

Entonces, ¿qué conforma la identidad de un individuo? ¿una persona engrosa su perfil virtual solo cuando introduce datos a conciencia en un formulario? La respuesta es NO: este post revela cómo se comparte información de forma incosciente en las redes sociales.

La identidad de una persona incluye su quehacer cotidiano, sus virtudes y defectos, sus gustos y padecimientos. Todo matizado por la sociedad que la acoge.

Por supuesto, esta construcción sería imposible a partir de información incierta o sencillamente incompleta.

Pero es humano tener secretos, o intentar ser percibido a partir de una selección de aspectos de nuestra vida. Esta segmentación es necesaria para preservar la individualidad y la libertad. Una condición de salud o un incidente vergonzoso no deberían ser el eje de la identidad online durante toda la vida de una persona.

Sin embargo, hoy las cosas funcionan de manera diferente. Monica Lewinski lo explica muy bien en esta charla:

El reto está en construir una identidad que sea infalsificable, universal, versátil, completa y verídica, pero que a la vez no escape de nuestro absoluto control.

Red de identidad social: empoderamiento y control para el usuario

Una red de identidad social, más que otra plataforma de redes sociales, es un medio virtual colaborativo para el registro de la identidad, entendida en su variante más extensa, de todos los individuos.

Puede ser utilizada de formas clásicas, con los tipos de interacción a los cuales cada usuario está acostumbrado en otras plataformas sociales. Pero su objetivo sería completamente diferente, con este otro post puedes complementar la idea.

La principal prioridad de esta plataforma será que toda información disponible en ella esté verificada. Para ello, tiene que dar especial importancia a la interpretación social de estos datos.

La información correctamente validada es el medio para construir una identidad alrededor de su legítimo dueño.

Mientras más amplia sea la descripción que el individuo hace de sí mismo, más creíble e infalsificable será su identidad.

La privacidad del usuario en esta red depende de estados expresados por su voluntad para cada campo de información. La identidad del individuo podrá abarcar todos los aspectos de su vida, si él así lo decide. Incluirá elementos básicos como características físicas, hasta otros intangibles como los hobbies, la religión o la información profesional.

El individuo tendrá control sobre cada uno de los campos de información que suba a la red de identidad social.

Este control tiene varias dimensiones favorables al usuario:

  • Categorización y organización de cada uno de sus datos.
  • Total control de la privacidad con que se comparten y utilizan sus datos: el usuario incluso puede decidir qué pieza de información permanece oculta a los administradores de la plataforma
  • Participación en los beneficios que pueda proveer a la plataforma la gestión de los datos personales, haciendo valer su condición de legítimo dueño.

Una red de identidad social provee al usuario la libertad de gestionar sus datos personales, de una forma tan abarcadora que puede considerarse un repositorio de la identidad online. Los datos están verificados y validados a partir del aporte de la red de personas que rodean al usuario que los emite.

Hoy no existe una herramienta con tales características, pero eso cambiará pronto. FySelf será la primera red de identidad social del mundo. Únete.


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Innovadores digitales que proponen nuevas ideas e innovación. Creemos que el mundo digital no necesita más monarcas tecnológicos, sino herramientas para encontrar la verdad en un mundo digital.

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