Inteligencia artificial: ¿la máquina te conoce mejor que tú?

Nuestra realidad está hiperconectada. Tan fácil como deslizar nuestros dedos por la pantalla del móvil o dar un clic en la computadora podemos comprar, interactuar, compartir contenido. En esencia, tenemos una extensión de nosotros en el escenario virtual. Justamente en la construcción de nuestro yo digital tiene un rol determinante la Inteligencia Artificial (IA), sobre todo vinculada a los procesos de verificación de identidad.

¿Qué es la Inteligencia Artificial?

El científico, empresario y director de Ingeniería en Google, Raymond Kurzweil, definió en 1990, la Inteligencia Artificial como “el arte de desarrollar máquinas con capacidad para realizar funciones que cuando son realizadas por personas requieren de inteligencia”.

Esta ciencia, la cual diseña máquinas y sistemas que a la vista de los humanos resultan “inteligentes”, no es un fenómeno propio del mundo hiperconectado ni es posterior a la World Wide Web.

El primer acercamiento a este tema data de la década del cincuenta del siglo XX. En esa fecha, el matemático inglés Alan Turing publicó el artículo “Computing machinery and intelligence”. El teórico y lógico aludía la futura creación de máquinas que pudieran emular las funciones de los seres humanos, sobre todo relacionadas con acciones de pensamiento, entre ellas jugar ajedrez.

De ese texto se derivaría lo que es conocido, en el mundo de las matemáticas, como prueba de Turing o test de Turing. Ello consiste en un examen que evalúa la capacidad de respuesta inteligente, similar a la humana, que puede tener una máquina.

¿Qué pasa con la verificación de identidad?

Identificar quiénes somos ante sistemas o dispositivos automatizados es posible gracias al desarrollo de la IA. Acciones tan cotidianas como desbloquear el móvil con nuestra huella, autenticarnos con la identificación facial o escanear códigos QR de documentos de identidad se deben al desarrollo de sistemas automatizados inteligentes.

En una lista de esos procedimientos de IA aplicados a la verificación de identidad, estos son los imprescindibles y cada vez más empleados alrededor del mundo:

  • Verificación documental: Registrar en bases de datos los documentos, tales como cédulas, licencias de conducción, que permitan la búsqueda e identificación de los usuarios. Este puede funcionar por la digitalización completa del documento o por partes, donde se influyen no solo los datos, sino también otros elementos como hologramas o códigos QR.
  • Sensor de huellas digitales: Es de los sistemas biométricos más reconocidos a nivel global, no solo por su uso, sino también por sus niveles de seguridad, pues las huellas dactilares son únicas.
  • Reconocimiento facial: Esta tecnología permite identificar a la persona por las características biométricas de su rostro.
  • Reconocimiento del iris: Consiste en la identificación contra una base de datos de las características del iris de una persona. Suele hacerse a través de cámaras con iluminación infrarroja. Este procedimiento no debe confundirse con el escaneo de retina.
  • Reconocimiento automático de voz: Posibilita la respuesta de equipos digitales a través de la voz.

Retos de la verificación de identidad con IA

Máquinas y códigos al fin, los sistemas de IA tienen también limitaciones. En buena medida, ello depende de los datos con los que sean desarrollados. Los investigadores del tema llaman a este proceso “aprendizaje de máquina”. Su esencia radica en que la capacidad predictiva del equipo está estrechamente relacionada con la calidad y exactitud de la data empleada en su programación.   

Hoy en día la mejor versión de los sistemas de verificación es aquella que combina IA con revisión experta humana. Mientras que la IA se encarga de los casos más comunes y menos problemáticos (que generalmente son el grueso de solicitudes), los expertos humanos se encargan de la verificación de los casos donde se identifica que la IA es menos confiable o simplemente no puede operar (que generalmente son los casos atípicos).

Rubén Francisco Manrique, en “Inteligencia artificial y su impacto en la verificación de identidad”.

Expertos refieren que el principal reto de la IA en relación con la verificación de identidad está relacionado con la seguridad. Los fraudes por suplantación de identidad, son un asunto más que sensible en la actualidad.

Además, otra preocupación recurrente es la agilidad y escalabilidad de estos nuevos sistemas. Los procesos deben ser cada vez más ágiles y ocurrir en plataformas cómodas para los usuarios. Todo esto en equilibrio con un consumo razonable de recursos computacionales. 

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FySelf

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