La inmortalidad y el futuro de la humanidad

El hombre ha pensado en la inmortalidad desde el momento mismo de su aparición como ser racional. A lo largo de la historia, los humanos hemos tenido el deseo de vivir para siempre. Por ejemplo, en el Antiguo Egipto y las civilizaciones más antiguas se aplicaban procesos de momificación a faraones, reyes, caciques o personalidades para luego proteger esos restos en fastuosos recintos que supuestamente los guiaban hacia su reencarnación.

Por otro lado, las religiones han basado su esencia en la resurrección y en la vida eterna pero vista desde el ángulo de la espiritualidad, la fe y la confianza en un Dios todopoderoso y la existencia de un paraíso donde los virtuosos vivirán eternamente.

¿Qué es la inmortalidad?

Para los creyentes, la inmortalidad es la continuación después de la muerte hacia una vida eterna. Las religiones alegan la existencia de un alma que puede trascender con la salida del espíritu del cuerpo inerte. De esta manera se logra la eternidad de la conciencia, que puede ir al cielo o al infierno de acuerdo con la justicia que cada uno merece en relación a su comportamiento en la vida terrenal.

La búsqueda de la inmortalidad es la respuesta a la angustia y el miedo que produce en el ser humano la muerte.

Pero no solo las personas con fe religiosa buscan la inmortalidad. Desde una supuesta antítesis de la religión, la ciencia ha abordado con distintos enfoques la posibilidad de hacer eterno (o al menos más duradera) la estancia del ser humano por el espacio terrenal.

Enfoques para buscar la inmortalidad

Desde el punto de vista científico, miles son los avances que han permitido el alargamiento de la vida. A partir de ahora, enumeraré las perspectivas de investigación que sobresalen en la búsqueda de la inmortalidad a la vez que ofrezco ciertas valoraciones personales sobre su pertinencia.

Alargamiento de la vida humana

La ciencia ya ha logrado aumentar la edad promedio del individuo con respecto a épocas pasadas, sobre todo en países más desarrollados que cuentan con mayor y mejor acceso a un sistema de salud pública.

Una carrera de investigaciones se sucede día a día en la búsqueda de cura de las más disímiles enfermedades. Algunos científicos afirman que la vida se puede extender hasta los 1000 años a través del alcance de terapias regenerativas. De esta manera, las biotecnologías de rejuvenecimiento restauran el funcionamiento normal de las células y biomoléculas esenciales del cuerpo.

El mundo ha alcanzado un desarrollo científico con respecto a la salud humana que nos ha permitido vivir mucho más por medio del control y tratamiento de múltiples enfermedades. Pero resulta obvio que de este logro el resultado es un alargamiento de la vida y no una inmortalidad perdurable.

Criogenización

La criogenización se reconoce como la práctica de congelar a los humanos para preservar su cuerpo en espera de avances tecnológicos que permitan una reanimación futura. Adelanto que no comparto esta perspectiva como la más prometedora, pero ahora les daré los detalles para que valoren por sí mismos.

Desde el siglo XVIII conocemos que “la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma en un sistema aislado”. Si aplicamos este principio al ser humano en su búsqueda de la inmortalidad es razonable pensar que todo cuerpo envejece cambiando su estado a través de modificaciones sucesivas generadas por el propio envejecimiento celular.

En otras palabras, con los años ocurre un proceso de transformación en nuestro cuerpo que incluye al cerebro como órgano rector del organismo y la conciencia. Por tanto, pensar que a través de la conservación del cerebro vamos a lograr revitalizar la información, los datos y la conciencia me parece algo muy lejano de la realidad debido a que ya ese órgano había experimentado un proceso degenerativo previamente.

En las versiones de criogenización existen dos modalidades fundamentales: la de conservar el cuerpo completo o solamente el cerebro pensando en una futura reanimación y vuelta a la vida. En ambos casos, este autor no da crédito alguno a tal práctica como vía hacia la inmortalidad.

La robótica humanoide

La robótica de tipo humanoide se refiere a máquinas programadas para cumplir un grupo de tareas. Pero, a diferencia del robot genérico, estas máquinas evocan físicamente a un ser humano. Así se implica que por esa vía lograremos individuos “electrónicos” semejantes a nosotros mismos.

«Este debe ser el robot más caro que has visto. Desarrollado por toodooda, puede imitar expresiones faciales y emociones de forma parecida a los humanos»

Opino que la robótica con aspecto antropomórfico y funcionalidades humanas puede tener éxito en el mundo de la juguetería, la diversión, la asistencia en tareas cotidianas para ancianos, entrenamientos terapéuticos, acompañamiento de enfermos o cuidado de bebés. Pero en ninguno de los casos lo veo asociado a la inmortalidad del ser humano.

Bioimpresión del cuerpo humano vinculado a la gestión de datos

La bioimpresión 3D de órganos y tejidos hace bien poco parecía futurista, pero hoy se ha convertido en una técnica de alta demanda mundial. Una de sus primeras aplicaciones es la reproducción de órganos del cuerpo humano para trasplantes, pero el potencial de esta tecnología es casi infinito.

¿Por qué no creer que algún día el desarrollo permitirá la reproducción total de un cuerpo humano?

Poniendo el caso hipotético de que la bioimpresión pronto permita reproducir enteramente el cuerpo de una manera funcional, igual faltaría un componente fundamental.

Un organismo humano no es un ser humano: falta un componente fundamental. Llamémosle conciencia, información personal, alma, datos

Imaginen un mundo donde las personas tengan un repositorio online de toda su información personal, un almacén verdaderamente confiable. Y donde la tecnología permita volcar toda esa información en un ser humano creado artificialmente, con las conexiones e inteligencia capaz de procesarla de forma parecida al cerebro. Sí, para emular el funcionamiento del cerebro humano falta mucho… pero nadie previó muchos de los inventos que empleamos en el día a día.

Esta es mi visión de la inmortalidad: seres humanos creados artificialmente a imagen y semejanza del original, donde se pueda volcar toda su información y experiencia vivida.

Y tú… ¿crees en la vida más allá de los 100 años? Comenta cuál enfoque de la búsqueda de la inmortalidad te parece más real.


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M.B.P (CEO FySelf)

Arquitecto de profesión, y apasionado de las nuevas tecnologías. Hombre de emprendimientos y retos. Sueña con un mundo donde la tecnología nos ayude a ser mejores seres humanos.

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